Eso pasa más de lo que imaginas. Siempre eres tú quien hace las fotos, quien organiza, quien piensa en todos… y al final, no sales. Parece que no estabas, cuando en realidad estabas en todo. Por eso hago sesiones donde tú también apareces. Donde no tienes que estar pendiente de nada, ni pedirle a nadie que te encuadre. Tú solo estás con los tuyos, y yo me encargo de dejar constancia de eso. Para que cuando tus hijos vean esas imágenes en el futuro, digan: ‘Ahí está mamá. Con nosotros. Siempre estuvo.’enido